José Merce mammy blue

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lunes, 21 de diciembre de 2009

CÁNCER (I)


PRÓLOGO

El cáncer es uno de esos rompecabezas que siempre nos invitan a su resolución, pero que se muestran esquivos, beligerantes, indescifrables. Sin embargo, hoy, disponemos ya de una explicación plausible y coherente de esta caprichosa enfermedad. Iniciamos una narración de historia, de geografía, de trucos moleculares, de debilidades humanas, de loterías. Y, ante todo, será ésta una historia sobre evolución.

La perspectiva que mejor explica el rompecabezas del cáncer es la evolutiva o darwinista y será la potencia de la genética molecular la que alimente esta nueva visión biológica de la humanidad.

Comprobaremos que los genes se encuentran en el centro de esta historia del cáncer como parte de una extraordinaria malla de interacciones de un gran juego de azar en el que tanto jugadores como reglas son legado de la evolución. El cáncer es omnipresente en la naturaleza y, en cierto sentido, parte natural de ella.

La perspectiva darwinista nos proporciona un marco plausible en el que afrontar las grandes preguntas sobre el cáncer:

¿Por qué existe?
¿Por qué un cuerpo sano no puede acabar con él?
¿Por qué es tan común?
¿Por qué hay tantos factores de riesgo?
¿Por qué suelen fracasar aun las mejores terapias?
¿Qué es exactamente?
¿Qué podemos hacer al respecto?

Lo que sigue será una visión contextualizada y divulgativa de uno de los mayores retos del conocimiento que ha tenido el ser humano. Este reto es apasionante, el cáncer es apasionante. Es una barrera del conocimiento que los humanos hemos de traspasar. Y vamos a traspasarla. No existen atajos ni recetas milagrosas. No existen milagros, o no se han documentado. Tampoco existe Dios, o a Dios no le importa. No son gratuitas estas afirmaciones, ni para quebranto de las iglesias tampoco son blasfemias. Tienen mucho que ver con la realidad, mucho que ver con el dolor y la dignidad del ser humano. La ciencia tiene sus ritmos, hoy son verginosos y lo serán más cada vez. El cáncer es, sin embargo, visible socialmente pero silencioso y lento individualmente, por más que parezca irruptivo en experiencias vivenciales subjetivas. El cáncer es una enfermedad terrible y vamos a acabar con ella. Este espanto que provoca el cáncer, justificado, hace que el ser humano busque paliativos emocionales. Cuando la ciencia no garantiza la victoria sobre esta terrible "enfermedad" el hombre, desorientado, busca el concurso de la magia en todas las facetas que la imaginación le pone a su alcance. No existen remedios milagrosos ni la fe mueve montañas, excepto, quizá para los pocos agraciados con la gracia divina. Desde luego no son ni han sido jamás los detentadores de esa fe quienes impartieran esa gracia al común de los mortales. Así pues, en esta batalla estamos solos. Y nos bastamos.

El cáncer es sorprendente, lo percibimos como una enfermedad pero no es propiamente una enfermedad. Afecta a todas las edades del ser humano pero muy especialmente a los adultos que han sobrepasado la edad de procreación. Afecta a cualquier parte del cuerpo, pero muy especialmente a órganos y sistemas concretos. Está influenciado por múltiples agentes tóxicos exógenos, pero no determinado. Se muestra irruptivo y sorpresivo en su aparición y, sin embargo, es de desarrollo lento, muy lento. Se muestra sorprendentemente recio a la terapia, sea de radiación, química y quirúrgica y, sin embargo, no es más que células como las demás del organismo con pocas estructuras diana alteradas. Las cualidades que lo fortalezan son las mismas que nos han hecho humanos, las mismas de la complejidad de la vida. La resistencia ante las dificultades, los trucos adaptativos, la inubicuidad, la movilidad, la flexibilidad y la identidad, la apariencia, el mimetismo, el parasitismo. Y sobre todo el tiempo. También el espacio. El tiempo es su gran aliado. El espacio, el territorio será su campo de operaciones. Conoce el espacio y sabe moverse. Utiliza las infraestructuras y las crea. Es, en definitiva, un enemigo peligroso, muy peligroso. Es inteligente. Su inteligencia es de millones de años.

El cáncer es una mutación del ADN. Pero no es una sóla mutación, es una serie de mutaciones que darán por resultado una célula mutante.

El cáncer está íntimamente relacionado con la comunidad de células. Depende de la asociación celular. Es una enfermedad de los organismos multicelulares.

El cáncer puede afectar y afecta a TODOS los seres vivos, plantas y animales. Actuales y extintos. No afecta a todos por igual, pero a todos les afecta. No ha afectado con la misma intensidad en todas las épocas, pero en todas las épocas ha habido cánceres. Existen cánceres más propios por épocas como existen cánceres más propios por zonas geográficas. Existen cánceres culturales y cánceres sociales, incluso cánceres nacionales. Existe un cáncer casi "propio" de Turkia y existe un cáncer que "aumenta" en incidencia en China. Existe un cáncer económico y un cáncer del subdesarrollo. Así que el cáncer es MULTIDISCIPLINARIO. Su comprensión será, pues, multidisciplinaria.

Iniciamos en TURKANA un viaje apasionante a los confines del microcosmos del cáncer. La pretensión es la de estimular una de las mayores virtudes del ser humano, la que nos ha conferido el poder que tenemos, que nos ha despegado del suelo para saltar del bipedismo al espacio...la que, algún día, nos retornará a los confines de las estrellas: la curiosidad, la emoción, la imaginación, la impulsividad, la tenacidad, la admiración. La conciencia de nosotros mismos, la consciencia va a ser la precursora, llegado el momento, de nuestra victoria sobre el terrible y complejo proceso del cáncer.

Todo tiene su momento y, en ocasiones, es necesario esperar el tiempo adecuado para que las ideas surjan de perspectivas, a veces, laterales. Estamos enfocando el cáncer pero su resolución bien puede venir como producto de una mirada lateral. La mirada de Darwin pudo ser focal pero hubo de esperarse, fue necesaria la mirada al margen de Méndel para que cobrase su auténtico significado. Sobrepasado en cien años Darwin, el cáncer, como proceso biológico, comienza a poder ser explicado en términos darwinistas. Tampoco hubiera sido posible sin los extraordinarios avances de la genética a la que, por cierto, se opone la iglesia católica en muchos de sus puntos, como depositaria rastrera de la buena fe de muchas personas. En realidad, lo único que consigue la Iglesia y la fe de los humanos en Dios es hacernos retrasar. Sólo eso. Ni pudo con Copérnico, ni con Galileo. Ni podrá con la genética. Sólo retraso. En otras época involución. Hoy, quizá no. Quiera su Dios, si es que ese Dios quiere, no inmiscuirse. Mejor haría, de existir, con darnos ideas para acabar con el sufrimiento de los niños y de las mujeres que padecen la terrible "enfermedad" del cáncer. Las mujeres, por cierto, son mucho más proclives a padecer cáncer que los hombres, excepto por hábitos masculinos más extendidos que favorecen su aparición.

Serán diferentes autores los que se citarán al final de estos capítulos que TURKANA va a desarrollar sobre la letal "enfermedad". Será, muy principalmente, Mel Greaves en su extraordinario libro "Cáncer. El legado evolutivo" quién aportará el armazón conceptual de la exposición. Libro esprencindible, publicado por Editorial Crítica, S.A., Colección Drakontos.

Los autores Lucio Diaz-Flores, Gustavo Ortiz y Guillermo Sánchez, profesores de Histología, Embriología y Anatomía Patológica de la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela con sus lecciones de Patología general de los tumores, en Bases Ultraestructurales en Citología, Histología y Anatomía Patológica.

Bibliografía:

Bernhard, W., Bittner, J., Bolli, I., Borrel, A., Cancilla, P., Cesarini, J., Dmochowsky, L., Ellerman, V., Erlandson, R., Friedmann, I., Gessaga, E., Hoshimo, M., Huxley, J., Johnson, H., Kaplan, H., ....
NICOLÁS JOUVE

TURKANA

sábado, 19 de diciembre de 2009

RAÍCES DE AMOR


Lucharé por descubrir hebras
de amor en tí,
porque se arremolinen
hasta formar de ellas
un ovillo.
Y poder hilarlas
en cálido sueño de amor.

Así, aísladas
del frío mundo y casi
de sus avatares,
-los menos-.
Para ser tú y yo un átomo
flotando, ingrávido,
en el universo frío.

Viajar al aire azaroso de las estrellas,
circundar novas y asteroides,
galaxias y supernovas
y llegar al centro mismo
del big-bang.

Y germinar,
desde el principio,
raíces de amor.

TURKANA
fotografía: Quike García

viernes, 18 de diciembre de 2009

EL PALACIO DE LOS SUEÑOS


La mañana
La mañana era húmeda y ventosa. Los edificios macizos que se alzaban directamente sobre el movimiento de la calle, con sus grandes portones y ventanales cerrados tornaban aún más gris el comienzo del día.

Mark-Alem se abrochó el último botón del abrigo ciñéndose el cuello, observó los faroles de hierro de la calle y la escasa aguanieve que flotaba envolviéndolos y sintió un estremecimiento.

Las calles, como de costumbre a aquella hora, estaban repletas de funcionarios que se apresuraban para llegar a tiempo de cumplir el horario oficial. Dos o tres veces le asaltó la duda de si no había debido coger un coche de punto. El camino hasta el Tabir Saray resultaba más largo de lo que había imaginado y, además podía dar un resbalón en el empedrado, cubierto por una pátina de nieve a medio fundir.

Pasaba ante la Banca Central. Más allá se divisaba una larga hilera de coches de caballos envueltos en la bruma frente a otra edificación de cuatro plantas; se preguntó qué ministerio sería.

Alguien resbaló delante de él. Mark-Alem presenció cómo en el último instante lograba a duras penas recuperar el equilibrio para no acabar de caer, se incorporaba rápidamente maldiciendo entre dientes y, mirando ora su capa embarrada, ora el lugar del resbalón, continuaba su camino como si le persiguieran. Cuidado, se dijo Mark-Alem, sin saber él mismo a quién se dirigía su advertencia, si al desconocido o a sí mismo.

En realidad no había razón para inquietarse tanto. No sólo no le habían fijado una hora precisa para presentarse sino que ni siquiera tenía la certeza de que fuera necesario que lo hiciera a lo largo de la mañana. De pronto se dio cuenta de que no sabía nada acerca de los horarios del Tabir Saray.

¿Puede el Estado volverse loco o ya, por su propia naturaleza, está loco? ¿El Estado es un delirio o, simplemente, un sueño de la razón que engendra monstruos? ¿Son unos estados más proclives que otros a segregar esa atmósfera neblinosa que, como una membrana adventicia, se adhiere a los pies de los denominados ciudadanos? ¿Son los pasos de los ciudadanos-siervos perdidos y amortiguados en su escaso fragor por la supurencia de los estados más opresores?

El Poder, siempre tenebroso, más allá de su imagen pública de Fasto y Ley es un poder de alcantarilla. Su hedor es el de las letrinas y en sus paredes progresa una rica fauna tintada de cadmio. Viene de la naturaleza humana y por ósmosis penetra en los capilares del Estado. Se muta y adapta a todos los sistemas políticos y, oportunista, aprovecha los declives inmunitarios de los estados más débiles para cobrar virulencia. Algunas de las antiguas ideologías que pretendían inspirar esos mismos estados han sido ocasión peripintada para las más deletéreas metástasis. Albania, Bulgaria, Chequia, Berlín y el gran Imperio de Rusia, la madre, la matriuska, el papacito Estalin, son paradigmáticos.

La capacidad del poder corrupto para la simulación es enorme y su endurecimiento le viene de la dura pugna que ha debido librar basada en las mismas leyes de la Selección Natural. Su adaptabilidad es darwiniana.

En aquellos estados socialistas totalitarios eran la purga, la checa y el Gulag sus efectos; mientras en las democracias idiotizadas, como la española, lo son los esperpentos de la corrupción municipal crematística, la velocidad variable, el Diálogo de Civilizaciones y el Presidente Zapatero, políticamente border, que asola España.

Todo eso es un "Palacio de los sueños", que es El Castillo de Kafka. Se trata de la extraordinaria novela de Ismail Kadaré.

TURKANA

miércoles, 9 de diciembre de 2009

TILONORRINCO O LA ELECCIÓN DEL MACHO


Las enramadas de los tilonorrincos o pájaros jardineros son las estructuras más elaboradas construidas y decoradas por cualquier especie animal que no sea la humana. Si no hubiera oído hablar de las enramadas, habría tomado la primera que vi por una creación humana, tal como lo hicieron los exploradores decimonónicos de Nueva Guinea. Había salido a pasear una mañana, dejando atrás el pueblo de Nueva Guinea donde me alojaba, un lugar de cabañas circulares, con cuidados macizos de flores, donde la gente se adornaba con cuentas y los niños llevaban arcos y flechas en miniatura a imagen y semajanza de los de sus padres, de pronto, en medio de la selva, me topé con una cabaña circular primorosamente trenzada, de dos metros y medio de diámetro y algo más de un metro de alto, con una entrada lo bastante grande como para dejar paso a un niño, que podría sentarse en su interior. El musgo alfombraba el espacio situado delante de la cabaña que, libre de malas hierbas y desechos, estaba ocupado por cientos de objetos naturales de diversos colores, colocados allí con la obvia intención de decorar. Los adornos consistían principalmente en flores, frutos y hojas, aunque también había algunas alas de mariposa y varios hongos, los habían agrupado por colores y, por ejemplo, junto a un grupo de frutos rojos había otro de hojas rojas. El adorno de mayor tamaño era un elevado montón de hongos negros situado frente a la entrada, que hacía juego con otro montón de hongos naranjas situado unos metros más allá. Todos los objetos azules estaban dentro de la cabaña, los rojos fuera, mientras que los amarillos, morados, negros y algunos verdes ocupaban diferentes lugares.

Aquella cabaña no era el territorio de juego de un grupo de niños, sino que había sido construida y decorada por un ave del tamaño de una cotorra y aspecto nada singular llamada tilonorrinco o jardinero, un miembro de una familia de dieciocho especies que habitan exclusivamente en Nueva Guinea y Australia. Son las aves machos las que levantan las enramadas con el único propósito de seducir a las hembras, quienes luego asumen en exclusiva la responsabilidad de construir el nido y criar a los polluelos. Los machos son polígamos, intentan aparearse con tantas hembras como puedan y no las ayudan con ninguna otra aportación que no sea el esperma. Las hembras, por lo general en grupo, recorren su territorio inspeccionando las enramadas para seleccionar aquella en la que desean aparearse. Escenas similares se desarrollan todas las noches en Sunset Strip, a unos kilómetros de Los Ángeles, donde resido.

Las hembras eligen a su compañero sexual por la calidad de la enramada que construye, por el número de adornos y su adecuación a las reglas locales, las cuales varían entre las distintas especies y poblaciones de jardineros. Algunas poblaciones prefieren los adornos azules, otras los rojos, verdes o grises, mientras que algunas construyen dos torres, un corredor entre dos paredes y una caja de cuatro paredes en lugar de una enramada. Entre algunas poblaciones de jardineros es costumbre pintar las enramadas con hojas machacadas o con grasas que ellos mismos segregan. La determinación genética no parece ser la causa de estas diferencias locales; los jardineros tardan muchos años en llegar a la edad adulta, y durante ese período tienen tiempo para aprender observando a sus mayores. Los machos aprenden la manera correcta de decorar sus creaciones de acuerdo con las costumbres locales, y las hembras aprenden esas mismas normas con objeto de elegir a un macho.

En un principio, este sistema puede parecer absurdo. Al fin y al cabo, tan sólo se trata de que la hembra escoja a un buen compañero, y la ganadora de este concurso evolutivo es la hembra que escoge al macho que le permite procrear más hijos vivos. ¿Qué sentido tiene que elija al macho que ha adornado su enramada con los frutos azules más vistosos?
Todos los animales, incluidos los humanos, se enfrentan a problemas análogos a la hora de seleccionar a la pareja. Pensemos en aquellas especies (incluidas la mayoría de las aves canoras de Europa y Norteamérica) en las que los machos se adueñan de territorios exclusivos que compartirán con su pareja; en cada territorio hay un lugar que servirá de emplazamiento del nido y recursos alimenticios para que la hembra pueda criar a sus polluelos. En consecuencia, una de las tareas de las hembras es evaluar la calidad de los territorios de cada macho. Imaginemos, asimismo, el caso de una especie en la que el macho colabora con la hembra en la crianza y protección de las crías y donde machos y hembras cooperan en la caza; en tales circunstancias, la hembra y el macho deben evaluar sus habilidades para la crianza y la caza, así como la calidad de su relación. Si todos estos factores son difíciles de valorar, cuánto más complicada no será la elección de pareja cuando ésta sólo aporta su esperma y su material genético a una relación, como en el caso de los jardineros machos. ¿Cómo puede evaluarse el material genético de la futura pareja? ¿Qué tienen que ver los frutos azules con la calidad de los genes?

Los animales no disponen del tiempo necesario para procrear con todas sus posibles parejas y comparar los resultados (el número de crías supervivientes) y, por ello, deben confiar en las señales de cortejo, como los cantos y las demostraciones de habilidad rituales. En la actualidad, los estudiosos de la conducta animal mantienen un caldeado debate sobre la posibilidad de que esas señales externas funcionen a modo de indicadores indirectos de la calidad de los genes. La complejidad del problema se hace patente si pensamos en nuestras propias dificultades a la hora de seleccionar pareja y evaluar la riqueza, la capacidad para la paternidad y la calidad del material genético de nuestros posibles compañeros.

A la luz de estos hechos intentaremos dilucidar qué significa que una jardfinera encuentre a un macho que ha erigido una buena enramada. çEn primer lugar, la hembra sabrá que el macho es fuerte, puesto que ha construido una enramada cientos de veces más pesada que su propio cuerpo y ha trasladado desde muchos metros de distancia adornos que pesan tanto como la mitad de su cuerpo. Asimismo, la enramada indica a la hembra que el macho posee las habilidades necesarias para trenzar cientos de palos para formar un cobertizo, una torre o un par de paredes. Para llevar a la práctica correctamente el complejo proyecto de construcción, el macho debe ser inteligente; debe, asimismo, tener buena vista y buena memoria para buscar en la selva los cientos de adornos requeridos. Por otro lado, el hecho de qu haya sobrevivido los años necesarios para perfeccionar estas habilidades indica que el macho sabe enfrentarse a la vida. Por último, el macho que consiga llevar a buen término su proyecto debe ser un individuo dominante, ya que todos los machos consagran gran parte de su tiempo libre a estropear las obras de los otros y a robarles los materiales.

Así pues, la construcción de enramadas resulta ser una buena prueba global de la calidad de los genes del macho. Es como si una mujer sometiera a sus pretendientes a una serie de pruebas; levantamiento de pesos, costura, musculatura, pruebas de visión y concurso de boxeo, y finalmente se acostara con el vencedor. Si nos comparamos con los jardineros, nuestros esfuerzos para identificar a una pareja bien dotada genéticamente resultan patéticos. Los humanos nos fijamos en trivialidades externas como las facciones y la longitud de los lóbulos de las orejas, el atractivo sexual y la calidad del coche que se posee, es decir, en rasgos que no nos dicen nada de la calidad del material genético. Pensemos en cuántos sufrimientos emanan del triste descubrimiento de que las mujeres hermosas y atractivas y los hombres apuestos y con coches deslumbrantes son inútiles en los demás aspectos. No es de sorprender que el destino de tantos matrimonios sea el divorcio, puesto que una y otra vez se descubre demasiado tarde que se ha hecho una elección errónea basándose en criterios inconsistentes.

Jared Diamon
"El tercer chimpancé"

TURKANA

lunes, 23 de noviembre de 2009

HEMINGWAY Y EL ABUELO REPUBLICANO DE ZAPATERO


Los que estaban en la primera fila, cerca de él, pudieron ver cómo Villalta maldijo al toro y gruñó para azuzarlo. Cuando la bestia atropelló, él se volvió con firmeza como un roble azotado por el viento, sin separar las piernas, arrastrando la muleta mientras la espada seguía la vuelta por atrás. Después maldijo de nuevo al toro, agitó la muleta frente al animal y evitó la embestida con seguro esguince. La muleta describía curvas y el público rugía en cada suerte.

Cuando resolvió matarlo, todo ocurrió con idéntico ímpetu. El toro estaba frente a él, mirándolo con rabia. El torero sacó la espada de entre los pliegues de la muleta y con el mismo movimiento le clavó la vista y gritó: "¡Toro! ¡Toró!" El toro cargó y Villalta también. Por un momento pareció que se unían el cuerpo de Villalta y el del animal y luego terminó la suerte. Villalta quedó erguido junto a la bestia. El puño rojo de la espada se asomaba sin brillo entre las paletas del toro. Villalta levantó el brazo hacia la multitud. El toro lanzaba bramidos mezclados con sangre mientras miraba a Villalta y sus patas se aflojaban.

A veces la historia nos gasta malas pasadas. Nos las gasta a todos en general y a los políticos en especial. Que el abuelo del Presidente de Gobierno español, Zapatero, fuese republicano de izquierdas y antifascistas no es más que un hecho. Y que también lo fuese Ernest Hemingway otro.

Son hechos que en sí mismos significan muchas cosas, y en su relación pueden no significar nada. Pero es un hecho, también, que esa relación fuera curiosa.

En definitiva, la relación entre el abuelo de Zapatero y Hernest Hemingway evidencia que el tiempo todo lo muda, lo lleva y lo trae, trastoca y remueve. El tiempo es un lento y caudaloso río que crea sin demora paisajes nuevos con materiales viejos. Cuando, en su decurso, coinciden elementos decorativos de otrora con los de ahora se produce un vértigo en la percepción del observador. El vértigo de la paradoja ideológica. Lo bueno de entonces y ahora malo; pero el río ideológico es el mismo. O eso pretenden algunos. En realidad, ni el río es el mismo ni los que pretenden son inteligentes.

Es decir, no existen valores humanos inmutables. No existen relaciones inmutables de valores humanos o, lo que es lo mismo, ni existen Derechos Humanos universales y atemporales, ni, por ende, existe iusnaturalismo. No existe un Derecho Natural alterior al ser humano.

Todo, al hilo del fragmento extractado de Hernest Hemingway y lo que hoy se consideran como valores progresistas indiscutidos.

Ni que decir tiene que un personaje como Hernest Hemingway sería hoy mal recibido en Cataluña, donde para la época de él florecía y se defendía la libertad frente al fascismo, o eso decían y aún les gusta a algunos decir. Hoy, allí, para la casta nacionalista en el poder, Hemingway sería un fascista luchando en el bando equivocado, pues matar toros es cosa de fascistas.

De "Cross Country en la nieve"
Relato contenido en La vida feliz de Francis Macomber

TURKANA

viernes, 20 de noviembre de 2009

El curioso incidente del perro a medianoche


Los niños de mi colegio son estúpidos. Pero se supone que no he de llamarlos estúpidos, ni siquiera aunque sea eso lo que son. Se supone que he de decir que tienen dificultades de aprendizaje o que tienen necesidades especiales. Pero eso es estúpido, porque todo el mundo tiene dificultades de aprendizaje, porque aprender a hablar francés o entender la relatividad es difícil. Y todo el mundo tiene necesidades especiales, como Padre, que tiene que llevar siempre encima una cajita de edulcorante artificial que echa al café para no engordar, o la señora Peters, que lleva en el oído un aparato de color beige para óir mejor, o Siobhan, que lleva unas gafas tan gruesas que si te las pones te dan dolor de cabeza, y ninguna de esas personas son de Necesidades Especiales, incluso aunque tengan necesidades especiales.

Pero Siobhan dijo que teníamos que utilizar otras palabras porque a los niños del colegio la gente solía llamarlos cortos y gilis y memos que eran palabras muy feas. Pero eso también es una estupidez porque a veces los niños de la escuela de un poco más allá de nuestra calle nos ven al bajar del autocar y nos gritan "¡Necesidades especiales!" ¡Necesidades especiales!". Pero yo no hago caso porque no escucho lo que dicen las demás personas y a palabras necias oídos sordos y llevo conmigo mi navaja del Ejército Suizo y si me pegan y yo los mato será en defensa propia y no iré a la cárcel.

Voy a demostrar que yo no soy estúpido. El mes que viene voy a presentarme al examen de bachiller superior en Matemáticas y voy a sacar un sobresaliente. Nadie ha estudiado nunca una asignatura de bachillerato en nuestra escuela y la directora, la señora Gascoyne, no quería al principio que me presentara. Dijo que la escuela no tenía aulas preparadas para ese tipo de exámenes. Pero Padre tuvo una discusión con la señora Gascoyne y se enfadó muchísimo. La señora Gascoyne dijo que no querían tratarme de forma distinta a todos los demás en el colegio porque entonces todo el mundo querría ser tratado de forma distinta y yo sentaría precedente. Y siempre podía sacarme el bachillerato más tarde, a los 18 años.

Yo estaba sentado en el despacho de la señora Gascoyne con Padre cuando ella dijo esas cosas. Y Padre dijo:

-¿No le parece que Christopher tiene ya una situación de mierda para que venga usted también a cagarse en él desde las alturas? Jesús, pero si eso es lo único que se le da realmente bien.

Entonces la señora Gascoyne dijo que ella y Padre deberían hablar del asunto en algún otro momento y a solas. Pero Padre le preguntó si había algo que le avergonzara decir delante de mí, y ella dijo que no, de forma que Padre dijo:

-Dígalo ahora, entonces.

Y la directora dijo que si me presentaba a los exámenes de bachiller superior necesitaría tener a un miembro del personal ocupándose únicamente de mi en un aula separada. Y Padre dijo que le pagaría a alguien 50 libras para que lo hiciera fuera del horario escolar y que no iba a aceptar un no por respuesta. Ella dijo que se lo pensaría. Y a la semana siguiente llamó a Padre a casa y le dijo que podía presentarme a los exámenes y que el reverendo Peters sería el supervisor.

Y después de sacarme el bachiller superior en Matemáticas voy a sacarme el curso de especialización en Matemáticas y Física, y entonces podré ir a la universidad. En nuestra ciudad, Swindon, no hay universidad, porque es pequeña. Así que tendremos que mudarnos a una ciudad con universidad porque yo no quiero vivir solo o en una casa con otros estudiantes. Pero eso estará bien porque Padre también quiere mudarse a una ciudad distinta. A veces dice cosas como:

-Tenemos que largarnos de esta ciudad, chaval.

Y otras veces dice:

-Swindon es el culo del mundo.

Entonces, cuando me haya licenciado en Matemáticas, o en Física, o en Matemáticas y Física, conseguiré trabajo y ganaré montones de dinero y podré pagar a alguien para que cuide de mí y me haga la comida y me lave la ropa, o encontraré a una señora que se case conmigo y sea mi esposa y ella podrá cuidar de mí y así tendré compañía y no estaré solo.

Un maravilloso libro sobre niños con "Necesidades especiales". De lectura obligada para quienes deseen saber y entender cómo funciona la mente de esos niños especiales. De lectura, debería ser, recomendada a todos los estudiantes de secundaria y para los estudiantes de psicología, medicina, pedagogos y profesores.

Por la parte de ULISES-TURKANA, dar las gracias a la amable sugerente que me recomendó su lectura.

El curioso incidente del perro a medianoche

Mark Haddon
Ilustración: Carlos Márquez

ULISES-TURKANA

martes, 6 de octubre de 2009

AMOR FILIAL


-Mamá, te quiero- me comentaba el otro día una amiga que le había dicho su niño de 4 añitos. Madre satisfecha y afortunada de un hijo, por otra parte, también afortunado. Este niño, Samarin, de origen siberiano, ha nacido dos veces. La primera de forma natural y una segunda vez, al año y algo, con la fortuna de una adopción que le libró de un mundo oscuro y sin perspectivas al que es bastante probable estaba avocado de no haber intermediado este azar. Los horfanatos rusos son un reflejo cortante de la tumultuosa alma de ese país. Niños abandonados por padres excedentes del mundo de la droga y la delincuencia aparcados en centros de arquitectura fría y burocracia no menos fría. Bebés desafectos, que se agarran con uñas y dientes, aun de leche, al desfile de padres futuribles con mil artimañas ideadas a la medida de su edad.

Uno siempre está tentado de poner su nota crítica en los sistemas de adopción que las legislaciones de los países receptores y donantes establecen. En este caso, España y Rusia, dos naciones que parecen competir en trabas para los procesos de adopción. Todo, eso sí, en la aparente salvaguarda de los derechos del menor y de los padres naturales. Bien estaría ese punto de mira si no se invalidara con la duración, la inseguridad, la oscuridad, la rigidez, la arbitrariedad y , -¡dioses del Olimpo!- el coste de ese largo viacrucis para los padres adoptivos.

Samarin me quiere. Con que facilidad y con cuanta frecuencia proyectamos nuestros deseos en los objetos que nuestro sentimiento elige. Y hacemos filigranas para adaptarlos a lo que nuestra conveniencia nos dicta, consciente o inconscientemente. Una madre siempre se creerá tributaria al amor de su hijo y no reparará para ello ni en edades convenientes ni en sutilezas semánticas. Es, como tantas otras, una forma interesada de ver una realidad que nos resulta hostil.

Los niños no aman a sus padres, no ven en ellos más que una fuente de satisfacción de apremios en ese mundo de perspectiva incierta que es la niñez. Desde luego que si no los aman no será por una maldad intrínseca y a poco que reparemos y, sobre todo, recordemos nuestra propia infancia, os apercibiremos que esa apatía cordial es producto de la inmaduración propia de ese momento de nuestra vida.

El amor, el cariño y la ternura son sentimientos más o menos conexos que requieren de la experiencia, de la elaboración que decanta el tiempo. El niño aún no es poseedor ni usufructuario del tiempo para amar, como no lo es de la percepción visual. En la infancia estos sentimientos futuros, nunca garantizados, son potencialidades que se irán desarrollando desde el propio yo. El amor irá cristalizando en la interacción con los otros y con el mundo. No existen el amor, el cariño y la ternura como objetos inamovibles a los que el sujeto se adhiera sino que devendrán propiedades emergentes en el transcurso del tiempo. Un tiempo físico y social por el que todos transitamos.

El amor, esa pasión sostenida, que engloba el cariño y la ternura es un sentimiento tan complejo como primitivo. Primitivo, que no primigenio. En todas sus variantes el amor es exultante, sea el que se da a los demás o sea el que se da y reclama en pareja. Es sutil, aunque ciego. Ha sido cantado y denostado, sufrido y anhelado. El amor no puede ser suplicado, sólo padecido. Da y no da la felicidad. Es creador y mueve las estrellas. Y está, como ellas, hecho del polvo cósmico. El amor diluye las almas deshabitadas y se convida en los palacios compartidos.

No es para menos, pues del amor surgiran esos mismos niños, esos bebés que continuarán con el gran proceso de feed-back que es la vida, la misteriosa vida. Lo deseable sería que todos los bebés naciesen del amor. Un deseo tan convencional como el pretendido amor de los hijos para sus padres. Infinidad de bebés surgen del odio, del autoodio, de la marginación e irán a parar a un mundo cerrado e injusto cuando no, niñas, sexual y terriblemente explotadas justo en la edad para comprender qué cosa es el amor.

TURKANA

sábado, 1 de agosto de 2009

LA CASA ABANDONADA


He venido al silencio de la aldea en invierno.
Los chopos de la vega, desnudos, más permiten
que penetre la luz, plateada, en su ámbito.
Las laderas del fondo, las masas de robles,
bermejas y encogidas, aclaran su horizonte.

Como una sombra fría llegando al corazón,
hay algo de aterido sobre esta piedra antigua
a pesar de la vasta invasión de la luz.

El frío ya es un bloque cuando empujo la puerta
de la vieja morada cuya ruina subraya
fría luz que se adentra por todos los rincones:
el menaje quebrado, el polvo en la alacena,
el escaño encerado por el uso y gastado,
el hogar con la fría ceniza de otro tiempo...

El tiempo, como un lobo, tuvo aquí su guarida
sin que nadie frenara su colmillo insaciable.

Recuerdos imborrables gimen por las esquinas
que, de pronto, suscitan las más queridas sombras.

Sin duda gritaría como un loco furioso
mientras todas mis sombras se concitan con frío,
cuando advierto ceniza que fue tibia y aún brasa,
al ver amortecidas tantas ramas en torno
al sentir predominio final de este silencio.

Sin duda gritaría como un loco furioso
si no anidara en mí rescoldo de esperanza.

No grito, pero el llanto se congrega en mis párpados
mientras la niebla fría se adueña del espíritu.

Alfonso Prieto Prieto
TURKANA

sábado, 18 de julio de 2009

ESPERANDO A LOS BÁRBAROS


La herida de la mejilla, que nunca me he lavado ni vendado, está tumefacta e infectada. Una costra como una oruga gruesa se ha formado sobre ella. El ojo izquierdo es una mera raya, la nariz una protuberancia informe y palpitante. Tengo que respirar por la boca.

Estoy echado en medio del hedor de vómitos secos, pensando obsesivamente en el agua. No he bebido nada en dos días.

No hay nada ennoblecedor en mi sufrimiento. Apenas algo de lo que llamo sufrimiento es siquiera dolor. Lo que me hacen padecer es el sometimiento a las necesidades más elementales de mi cuerpo: beber, evacuar, encontrar la postura en que menos duele. La primera vez que el suboficial Mandel y su hombre me trajeron de vuelta aquí y encendieron la lámpara y cerraron la puerta, me pregunté cuánto dolor sería capaz de resistir un viejo rollizo y comodón en nombre de sus excénticas ideas sobre cómo debería conducirse el Imperio. Pero a mis torturadores no les interesaban los distintos grados de dolor. Únicamente les interesaba demostrarme lo que significaba vivir en un cuerpo, solo como un cuerpo, un cuerpo que puede abrigar ideas de justicia solo mientras esté ileso y en buen estado, y que las olvida tan pronto como le sujetan la cabeza y le meten un tubo por la garganta y echan por él litros de agua salada hasta que tose y tiene arcadas y sufre convulsiones y se vacía. No vinieron para sacarme a la fuerza el relato de lo que les había dicho a los bárbaros ni de lo que los bárbaros me dijeron a mí. Por tanto, no tuve ocasión de espetarles a la cara las palabras altisonantes que tenía preparadas. Vinieron a mi celda para enseñarme el significado de la palabra "humanidad", y me enseñaron mucho en el espacio de una hora.

J. M. Coetzee tiene la capacidad de Dostoievski para narrar los conflictos humanos interiores: las grandes pasiones y las pequeñas, el diálogo interior entre la sociedad, el poder y el individuo, la lucha que acontece en cada uno de nosotros por reafirmar nuestra individualidad frente a multitud de factores disolventes. En suma, Coetzee descubre las fuentes de ese gran río interior que nuestro cerebro segrega y que, incesantemente, siempre misterioso, nos llena de su rumor.

Crea personajes reales, qué más da que sean una mezcla de varios reales o de ficticios con rasgos reales. Son tan reales que aunque fueran soñados lo seguirían siendo, aunque fuesen inventados no dejarían de serlo. No son reales principalmente porque estén insertos en una época determinada, en una cultura o sociedad, como la sudafricana del apartheid. Ni siquiera lo son más por mucho que esa sociedad sea tan marcada, de rasgos, individuales y colectivos, tan terribles. El sufrimiento y las bajezas, la barbarie siempre es individual. Una época no es bárbara, ni lo es un colectivo histórico, social o, incluso, político. Son sólo los sistemas que permiten que afloren, que concitan, que sintonizan, que condescienden e, incluso, positivizan la barbarie, el canibalismo inteligente humano individual. Es la humanidad afectada, previa a todo, la única capaz de desplegar ese ritual inteligente de sangre y sufrimiento infinitos, a veces, humanos. Sólo se sufre lo que de alguna manera se puede percibir de una forma inteligente. La inmensidad del horror surge de comprender ese horror, de intentar comprenderlo, de verlo reflejado en los demás. Este "ver en los demás" es una auténtica capacidad humana de entender, se sentir. La empatía de los psicólogos. Ponerse en el lugar del otro, sin ser el otro. Ver cómo sufre el otro para saber cómo se podría llegar a sufrir. Provocar el sufrimiento del otro sabiéndose a salvo. Viendo sufrir a los demás se siente uno más libre. Hacer sentir y pensar sobre el dolor. Siempre van unidos el dolor físico y moral, aunque su relación sea inversa. Cuando el dolor físico es muy intenso, la moral, la centralidad individual humana se disuelve, y cuando el dolor, poco a poco, se va disolviendo en oleadas cada vez más planas vuelve esa moral, y vuelve el recuerdo del sufrimiento pasado. Pero no es el dolor pasado. Ningún recuerdo del horror se puede rememorar. Siempre se elabora. Una centralidad egocéntrica no es compatible con los estados más extremos del sufrimiento. Se recuerdan los horrores del campo de concentración por los que los sufrieron pero no son los horrores que sufrieron. No pueden serlo.

El horror en Sudáfrica es insondable. ¿Cuánto dolor cabe en el corazón humano? ¿cuánto dolor puede soportar el cerebro del hombre antes de desconectarse? Más del que cabe, más del que soporta. Porque el horror sigue siendo horror aunque ya no estemos nosotros. El horror, la barbarie y la depravación siguen existiendo aunque ya no estemos nosotros. Es horrible esa entropía de las almas, esa putrefacción lenta o rápida, de los cuerpos. Aunque siempre requiere una mirada, un espectador. El punto de vista no es objetivo, como nunca es inocente. No fueron inocentes los alemanes, los españoles, ni los incas, ni los aztecas. Ni somos ahora mismo inocentes de la culpa de los entonces. Quizá sea esa la mejor explicación del pecado del primer hombre, la mejor parábola de la transmisión de ese pecado Eva-Adán a toda la especie humana.

¿Hay esperanza? ¿habrá alguna vez paz en el corazón humano, sosiego, cesará la terrible violencia, el espanto, el inmenso sufrimiento de los hombres? ¿puede cesar?

desde luego se opone al espanto toda la maravillosa luz de la vida, la salud, la juventud, la fuerza, el erotismo, la sensualidad, el sexo, el conocimiento, la sensibilidad y esa extraña manera de perversión llamada bondad. Una perversión negativa. Los ángeles blancos del hombre, sólo que llevan en sí las larvas de los ángeles negros. Larvas que pueden crecer o mutar, y florecer en circunstancias propicias. Prever el favor de estas circunstancias debería ser una tarea nuestra para prevenir que se dieran. Pero, ¿es posible? Es deseable. ¿Por qué es deseable?

Esperando a los bárbaros es una novela de clara intención moral: parábola de una Sudáfrica desquiciada por el racismo, toda ella es una denuncia de la brutalidad, de la arrogante ignorancia del poder; como contrapunto, el magistrado se erige en símbolo de la razón humanitaria, avasallada por una violencia inducida. Escrita con una admirable economía de medios, este es un ejercicio de maestría literaria que inevitablemente inquieta y fuerza a pensar.

J. M. Coetzee nació en 1940 en Ciudad del Cabo y se crió en Sudáfrica y Estados Unidos. Profesor de literatura en la Universidad de Ciudad del Cabo, traductor, lingüista, crítico literario y Premio Nobel de Literatura en 2003.

TURKANA

miércoles, 8 de julio de 2009

YUKIO MISHIMA, SED DE AMOR


"21 de septiembre (miércoles)

>>Ha acabado otro día doloroso. Cómo he conseguido resistirlo es un misterio para mí. Por la mañana fui al centro de distribución a buscar nuestra ración de miso. El hijo de los encargados del centro tiene pulmonía, pero lo han tratado con penicilina y parece que está mejorando. ¡Qué mala suerte! Si muriera el hijo de esa mujer que anda murmurando a mis espaldas tendría, como mínimo, un consuelo.

>>Cuando se vive en el campo, hay que tener un alma sencilla, pero los Sugimoto, con su asquerosa y altiva esterilidad, hacen la vida campestre mucho más difícil y penosa. Me gusta tener un alma sencilla. Incluso llego a pensar que no hay nada tan hermoso como un espíritu sencillo en un cuerpo sencillo. Sin embargo, cuando me hallo frente al profundo abismo que se abre entre mi alma y esa alma, no sé qué hacer. ¿Es posible convertir el anverso de una moneda en el reverso? Simplemente, cogiendo una moneda sin desperfectos y agujereándola. Esto es el sucuicidio.

>>De vez en cuando rondo cerca de este punto, movida por la decisión de poner fin a mi vida. Mi compañero huye a un lugar infinitamente lejano. Y entonces, de nuevo estoy sola, rodeada de aburrimiento. Estos callos en mis manos...son ridículos.>>

Yukio Mishima, "Sed de amor"

Una buena novela de este gran hombre de acción y pensamiento, también gran escritor, de la literatura japonesa. En Sed de amor analiza la tormentuosa relación entre los miembros de una familia en el Japón del Siglo XX. Están presentes el amor, el odio, la envidia, los celos, la estupidez, el intelectualismo, la ironía, el menosprecio, la juventud, la muerte y la vejez. Así que todas las grandes pasiones y bajezas humanas. Bien dosificadas en un ritmo in crescendo lento con desenlace fulgurante inevitable. Recuerda su exposición de los grandes sentimientos humanos a Shakespeare, y lo recuerda mucho. Igual su inteligencia psicológica y parecida su teatralidad en ocasiones.

Está presente el inevitable Japón no del todo concluida nuna su transición desde el medievo hasta el modernismo. Tan presente está el ruralismo y la servidumbre como lo está el teléfono y la occidentalización, aunque esta sea hacia la Francia postbélica. Imprescidible y maravilloso siempre el contexto natural propio de la lírica y narrativa japonesas. El cielo, las nubes, los árboles, las flores, los melocotoneros, los cerezos, la lluvia, el viento...una cierta cadencia meteorológica muy expresiva en ritmo lento que no llega a determinar pero que siempre matiza los sentimientos de los personajes.

Ruralismo, progresismo, empresa y jerarquías familiares y de éxito social y económico se enredan entre los personajes.

Por último, Yukio Mishima, desvela, una vez más un espíritu indómito, quizá romántico, apasionado, vital, sensual. Desde luego de él podría decirse que es el último Samurai. Algunos han dicho que el gran fascista. Estos no tienen ni idea. Académicamente diríamos que encarna ese ideal medieval del hombre ilustrado y militar. Aunque su militarismo sea algo más que lo que esa palabra significa hoy día. Una palabra ahora degradada por los gobiernos para la clase media idiotizada imperante. Él es un guerrero en el que las palabras honor y dignidad, esfuerzo, muerte y suicidio final están justificados en la propia acción y dónde las palabras nada justifican, aunque se pueda pensarlos en palabras, incluso expresarlos. Yukio Mishima, imprescindible.
Dibujo al lápiz de KLSADAKO

TURKANA

domingo, 5 de julio de 2009

EL AUTISMO O SÍNDROME DE ASPERGER


Tom, un ciego de raza negra...se parece a cualquier muchacho negro de 13 años y es completamente ciego e idiota en todo excepto en la música, el lenguaje, la imitación y quizá la memoria. No ha recibido enseñanza musical ni ningún tipo de educación...es capaz de interpretar cualquier pieza al primer intento con la misma pericia que el mejor pianista.

...Una de sus proezas más destacables fue la interpretación de tres piezas musicales al mismo tiempo. tocó "Fisher´s Honrpipe" con una mano y "Yankee Doodle" con la otra, mientras cantaba "Dixie". También tocó una pieza dándole la espalda al piano y con las manos cruzadas.

...Hasta los cinco años no supo hablar, apenas podía caminar, y no dio otro signo de inteligencia que su perdurable avidez de música.

Tom pertenece a los denominados "Idiot savants". Es un niño autista.

El autismo es una enfermedad que siempre ha existido, en todas las épocas y culturas.

El autismo fue descrito en el siglo XX médicamente por Leo Kanner y Hans Asperger.

CARACTERÍSTICAS:

* Soledad mental: exclusión del exterior, sobre todo de las personas, no de los objetos.

* Insistencia obsesiva en la monotonía.

* Movimientos y ruidos repetitivos y estereotipados.

* Adopción de elaborados rituales y rutinas.

* Intereses singulares y restrictivos.

* Fascinaciones y fijaciones intensas, limitadas y concentradas.

* Captación de las cosas con breves miradas periféricas.

* Pobreza de gestos y expresiones faciales.

* Los talentos emergen a una edad temprana.

* Extraordinarias facultades verbales.

* Memoria prodigiosa.

* Carencia en el razonamiento.

Para hacernos una idea de las asombrosas facultades verbales de los "savants" hay que decir que son capaces a los 2 años, de leer libros y periódicos con la mayor facilidad aunque sin comprender nada. Su habilidad de descodificación es totalmente fonológica y sintáctica, nunca semántica. Pueden leer un libro una sola vez y repetirlo posteriormente sin un solo error.

Existen savants dibujantes, músicos, verbales, calculadores, atléticos, olfativos e, incluso, táctiles.

Un joven autista recorre en equilibrio una cuerda floja, con gran precisión y sin miedo, un día después de verlo hacer en el circo.

Oliver Sacks: "Un antropólogo en Marte"

TURKANA

martes, 30 de junio de 2009

NOCHE OSCURA


En una noche oscura
con ansias de amores inflamada
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada;

a oscuras, y segura
por la secreta escala disfrazada
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto que nadie me veía
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste!
amado con amada,
amada en el amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido
y yo le regalaba
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena
cuando yo sus cabellos esparcía
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

San Juan de la Cruz

TURKANA

lunes, 29 de junio de 2009

NOSTALGIA



Cuando nacemos comenzamos la vida y la nostalgia. La primera nostalgia de la matriz, cálida. Y aun de antes, de cuando no éramos más que átomos revueltos, sin otra consistencia que un azaroso propósito de hacernos posible. Nostalgia. Ese término que en su prosodia contiene la fluctuación del sentimiento que define. Y qué cálida es esa otra matriz, de lugar indefinido, a la que nos ceñimos ajustándonos las solapas sobre el cuello. El cuello, frágil puente entre la carne y el pensamiento.

Nostalgia de ti, mujer, de tus susurros y la yema de tus dedos. De tus vibrátiles digitaciones sobre mi piel de macho. Nostalgia. De tu risa y tu boca abierta por la que navego con las velas a tu aliento. Y me hundo y naufrago en el maremoto de su saliva densa y mineral que me conforma. Me clavas en un firmamento de estrellas y meteoros. Me invaginas en el vórtice oscuro que es tu mismo centro. Me entrego y te traspaso de parte a parte, solapado a tus querencias. Y salgo como el feto, de la matriz de tu sexo, todo húmedo y pleno de tegumentos adventicios adheridos a la nostalgia de mis entrañas. Habla mujer, habla. Habla palabras antiguas y vierte en mi oído, que los poros de mi piel exuden ritmos que te muevan. Canta mujer, jadea. Grita. Que la nostalgia de mi alma espasme mis nervios.

Nostalgia de tu lugar. De tu pelo, mujer y de la felpa de tu piel. De tus ojos oceánicos. Eres un misterio, mi hembra abierta. Eres una ciudad íntima volando por el espacio, llena de rincones y hogares cerrados para los dos. Sopla el viento esta noche por tus calles. Solo y lleno de nostalgia te las recorro...mientras mis ojos castaños que te ensueñan y mi mirada de las estrellas acarician tus paredes.

Nostalgia del musgo de tu piel, mujer.
TURKANA

sábado, 27 de junio de 2009

CEGUERA AL MOVIMIENTO


En 1983 Zihl, Von Cramon y Mai presentaron un extraordinario informe y análisis de una paciente con una "ceguera al movimiento" pura. Los problemas de la paciente se describen en los siguientes términos: "El trastorno visual de que se quejaba la paciente era una pérdida de visión del movimiento en las tres dimensiones. Tenía dificultades, por ejemplo, para servir el té o el café en una taza porque el fluido le parecía helado, como un glaciar. Además, no podía parar de servir en el momento adecuado, pues al ser incapaz de percibir el movimiento en la taza (o en un puchero) no se daba cuenta que el fluido subía de nivel. Además la paciente se quejaba de ciertas dificultades a la hora de seguir un diálogo, pues no podía ver el movimiento de la cara y, especialmente, de la boca de su interlocutor. En la habitación donde caminaban más de dos personas, se sentía muy insegura e incómoda, y generalmente la abandonaba inmediatamente, pues "la gente de pronto estaba aquí o allí y yo no la había visto moverse". La paciente experimentaba el mismo problema, aunque de un modo aún más extremo, en calles o plazas abarrotadas, que por tanto evitaba tanto como le era posible. No podía cruzar la calle a causa de su incapacidad para juzgar la velocidad de un coche, aunque podía identificar el vehículo sin dificultad. "Cuando miro el coche por primera vez, me parece verlo muy lejos. Pero cuando quiero cruzar la calle, de pronto está muy cerca". Gradualmente aprendió a "calcular" la distancia de los vehículos en movimiento a medida que el ruido que hacían era más fuerte.

TURKANA

miércoles, 24 de junio de 2009

CANCIÓN INDIA


El collar en rojo
sobre tu desnudo.

Deja que tu pelo
se convierta en humo,
igual que la luz
-al abrigo tuyo-
se vuelve penumbra
sobre tu desnudo.

La piel en desorden,
los ojos sin rumbo,
pero el viento lleva
a lugar seguro,
cuando se desata
sobre tu desnudo.

Deja que la prisa
detenga tus muslos,
que tiemble en tus pechos
un halo de orgullo,
aceite de luna
sobre tu desnudo.

Cabalga la india.

El silencio impuro
y el collar en rojo
sobre tu desnudo.

Luis García Montero

TURKANA

lunes, 15 de junio de 2009

BAILANDO CON LOBOS


Si se hiciera retroceder en el tiempo -150.000 años- a un equipo de ecologistas interesados en los mamíferos de la parte superior de la cadena alimentaria, se encontrarían con una única especie de lobo de gran éxito, Canis lupus, que vivió en la mayor parte de Eurasia y Norteamérica. También hallarían varias formas de seres humanos, cada una de ellas ocupando un área geográfica mucho más restringida. Darían con los antepasados de los neandertales que vivían en el frío clima de Europa y el oeste de Asia y quizá vestigios de poblaciones de Homo erectus que habitaban en las selvas tropicales del sudeste asiático. En África también localizarían a los antecesores de los seres humanos actuales. ¿Cuáles de esos mamíferos serían considerados los de más éxito en su tiempo? Tengo la impresión de que nuestros ecologistas viajeros en el tiempo votarían por los lobos. Los lobos y los seres humanos tenían mucho en común. Unos y otros eran depredadores cooperativos, muy móviles, que, cuando podían, capturaban ungulados, mamíferos con pezuñas como las ovejas, pero también eran cazadores oportunistas de presas más pequeñas e incluso arramblaban con piezas muertas de otros depredadores si éstas estaban disponibles. Los lobos y los seres humanos vivían en familias ampliadas muy ruidosas en las que tanto los machos como las hembras cuidaban de las crías y les proporcionaban alimento. En los mamíferos, la familia ampliada es un tipo infrecuente de estructura social, y creo que fue esencial para el éxito de los lobos y los seres humanos.

Estudios comparados de ADN de seres humanos contemporáneos de todo el mundo indican que el antepasado común más reciente de todas las poblaciones no africanas vivió en África hace unos 140.000 años. La migración de los antepasados de los seres humanos que vivieron fuera de África empezó en algún momento a partir de ahí. ¿Por qué esa población migratoria tuvo tanto éxito que reemplazó a las otras poblaciones humanas que entonces vivían en Eurasia? Su éxito puede deberse a que, cuando entraron en Asia, los emigrantes se encontraron con lobos y los domesticaron. Recientemente, Robert Wayne y sus colegas llevaron a cabo un exhaustivo estudio de secuencia de ADN mitocondrial en un gran número de lobos, perros y otros cánidos de todo el mundo. Y observaron que los lobos son antepasados de los perros y que la domesticación inicial de perros a partir de lobos ya empezó hace 135.000 años. El hecho de que los seres humanos y los lobos compartieran conductas de caza cooperativas similares facilitó mucho esta domesticación. Así pues, los lobos y los seres humanos estaban preadaptados para encajar en los ecosistemas y familias recíprocas. Los lobos dóciles y sus descendientes habrían proporcionado una enorme ventaja competitiva a los grupos humanos que los domesticaron. Los perros pueden haber sido responsables de la expansión del área geográfica humana a Siberia y Norteamérica, que los lobos ya ocupaban. Los perros habrían ayudados a sus compañeros humanos a conseguir comida gracias a su fuerza, su resistencia y sus habilidades como cazadores cooperativos. Los sentidos superiores del olfato y la audición del perro habrían complementado la aguda visión de los seres humanos tempranos para detectar tanto presas como depredadores. Por más capaces de percibir la presencia de depredadores nocturnos. La herencia de lazos sociales estrechos en la manada de lobos y sus perspicaz inteligencia social permitió a los perros vincularse a los seres humanos y encajar fácilmente como miembros de las familias humanas ampliadas. A su vez, los perros sacaron provecho de la ayuda humana en la tarea de criar a sus cachorros. Desde el punto de vista del perro, los seres humanos eran integrantes de la manada que llevaban alimento a los cachorros. El apoyo humano permitió a los perros tener dos camadas de crías al año y no una sola como los lobos.

En su estudio de los lobos que vivían en la isla Ellesmere, en el alto Ártico canadiense, el biólogo de los lobos David Mech y el fotógrafo de la fauna Jim Brandenburg realizaron varias observaciones relacionadas con la domesticación. La continua luz diurna del verano y la ausencia de árboles y otros seres humanos les facilitó mucho el trabajo. Observaron que el macho y la hembra dominantes tomaban posesión de una presa grande que había sido muerta. Los miembros subordinados de la manada se aproximaban sumisamente al macho dominante y le lamían la cara, igual que cuando los cachorros de lobo solicitan comida a los animales más viejos. Los lobos de Ellesmere nunca habían sido perseguidos por seres humanos y mostraban una gran curiosidad por sus observadores. A menudo se les acercaban de una manera sumisa y a veces incluso juguetona. En una ocasión, un cachorro desató los cordones de las botas de Mech. Creo que la domesticación inicial se produjo criando cachorros, que cuando hubieron crecido ayudaron a los seres humanos en la caza cooperativa. Los seres humanos, como la pareja dominante de la manada, controlaban el acceso a las presas muertas y distribuían porciones a las crías sumisas ya crecidas. El acto esencial de la domesticación era mantener la dominancia sobre los cachorros de lobo una vez hubieran madurado; el resto era parte de su conducta natural. Cuando los perros lamen la cara de su amo, estamos ante un vestigio directo de aquella conducta de petición de alimento. Esta teoría contrasta con la opinión clásica de que los antepasados de los perros fueron domesticados cuando buscaban entre desperdicios de los seres humanos. La dificultad que plantea la teoría es que hay muchos animales que recogen basura humana, pero han sido domesticados muy pocos. Tampoco explica el lazo extraordinariamente estrecho entre seres humanos y perros y el uso generalizado de éstos para multitud de aplicaciones prácticas, como la protección, la caza o la conducción de rebaños.

Los restos de lobos han sido hallados junto a los de seres humano tempranos, pero es muy difícil determinar, a partir de los huesos, las fases iniciales de domesticacióncanina.Se han encontrado perros enterrados en los suelos de las casas y junto a seres humanos en tumbas de 12.000 y 14.000 años de antigüedad en diversos lugares de toda Eurasia. Estos enterramientos indican que había una fuerte relación con los seres humanos, pero más que reflejar el estadio inicial de domesticación, quizá, en vez de ello, revelan el producto de un largo proceso que condujo a esa fase. Algunos de estos primeros restos de perros se hallaron en yacimientos con edificios de piedra que contenían argamasas y majas para triturar el grano. Tal como ha señalado Robert Wayne, estos restos quizá reflejen, en los perros, cambios biológicos inducidos por un estilo de vida humano más sedentario y una menor dependencia de la caza para conseguir alimento. Puede que hubiera perros tempranos que se parecieran mucho a los lobos. El hecho de que casi todos los grupos humanos actuales, incluidos los habitantes aborígenes del Nuevo Mundo, tengan perros es una prueba adicional de qu éstos fueron domesticados mucho antes de los comienzos de al agricultura. La domesticación temprana de perros también se apoya en la gran variedad de razas de perros, que probablemente tardaron mucho tiempo en evolucionar.

En el proceso de domesticación los seres humanos han inducido en los perros una serie de cambios pedomórficos que se parecen a los que tguvieron lugar en la evolución humana. algunos de estos cambios son natómicos. Por ejemplo, los pequineses, con sus mandíbulas reducidas, han sido criados para parecerse a los niños. Para modificar la conducta también se ha utilizado la cría selectiva. La acción depredadora de los lobos incluye un conjunto de conductas distintas -acechar, perseguir, morder para agarrar, morder para matar- que se adquieren en estadios pregresivos a medida que los lobos maduran. Los criadores de perros han hecho selecciones en contra de algunas de estas conductas. Los perros que conducen rebaños, por ejemplo los border Collies, han sido criados para acechar y perseguir ovejas paro no para agarrarlas o matarlas. Por contraste, los perros guardianes de ovejas, por ejemplo los Komondors, han sido criados selectivamente para eliminar todas las conductas depredadoreas dirigidas a las ovejas. Así pues, las conductas específicas de la maduración están bajo control genético y pueden ser seleccionadas sin dificultad. Los perros seguramente desempeñaron un papel importante en la domesticación de ovejas y otros ungulados. Inicialmente, los seres humanos y sus perros habrían cazado ovejas, pero poco a poco modificaron su relación con estas protegiéndolas de otros depredadores y controlando sus movimientos a fin de disponer fácilmente de provisiones de carne. Hace aproximadamente 8.000 años se produjo en las ovejas una mutación que originó una capa lanuda, adecuada para ser utilizada en tejidos y ropas, lo cual supuso para los seres humanos otro medio para protegerse de la variabilidad ambiental.

Los perros tienen un cerebro cuyo tamaño es aproximadamente tres cuartas partes del de los lobos de tamaño corporal análogo; el proceso de domesticación provoca una reducción del tamaño cerebral. En la mayoría de las razas de perros, el tamaño corporal también disminuye. en la domesticación, los seres humanos han asumido la responsabilidad de proporcionar comida y protección a los perros, con lo que disminuye la necesidad de éstos de mantener un cerebro grande. Se han observado parecidas reducciones en el tamaño cerebral y el número de neuronas de otros animales domésticos emparentados con sus homólogos en estado salvaje. Un ejemplo especialmente bien documentado procede de observaciones de Rob Williams y sus colegas, quienes compararon las retinas de gatos salvajes europeos (Felis Silvestris) y gatos domésticos. Observaron aproximadamente el mismo número de fotorreceptores tanto en unos como en otros, pero también, en los gatos domésticos, una disminución del 40 % en el número de células ganglionares retinianas, las cuales transmiten el input retiniano al cerebro. Los investigadores creen que esta importante pérdida de neuronas se debe a la muerte celular programada en el desarrollo y está vinculada a la domesticación.

Tal como ha señalado Robert Martin, el tamaño del cerebro humano también ha disminuido durante los últimos 35.000 años. Los primeros seres humanos actuales tenían un cerebro que pesaba en promedio unos 1.450 gramos, mientras que en los contemporáneos pesa en torno a los 1.300. Crhistoperph Ruff y sus colegas han observado que esta reducción del peso cerebral está asociada a una disminución paralela del peso corporal. Éste sólo ha aumentado durante los últimos 100 años, aproximadamente. Los últimos 35.000 años fueron un período de rápido desarrollo en todos los ámbitos culturales, con dominio creciente del mundo físico, si bien, irónicamente, ha ido acompañado de una reducción, y no de un incremento, del tamaño cerebral. La domesticación de plantas y animales como fuentes de comida y vestido han servido de importantes amortiguadores de la variabilidad ambiental. Quizá los seres humanos, mediante la invención de la agricultura y otros medios culturales para rebajar los riesgos de la existencia, se han domesticado a sí mismos.

Extractado de "El cerebro en evolución"
Autor: John Morgan Allman

TURKANA

viernes, 12 de junio de 2009

SORIA, HERMOSA SORIA


Quiero de nuevo verte
en tus calles enlutadas de frío,
negras estampas de vejez castellana.

Quiero volver a verte
en tu nieve mi pisada,
en el pasado aquel verano
en el recuerdo,
teja de ocaso y roja.

Resbalar por tus calles
perdiéndome en la soledad,
nostalgia de mi tierra,
de un amor.

Te vi lejana
cuando, sereno,
un árbol me avisó;
muy cerca te sentía.
Tu gente me sonrió.

Soria, hermosa Soria,
sé de un camino
y un verde comienzo,
de un llano tostado y solo,
de una piedra gentil y sobria.
Soria, hermosa Soria.
Anónimo
Esta poesía fue encontrada sin nombre de autor entre los libros
del Mercado de San Antonio en el año 2009. Está fechada a mano
en 22 de noviembre de 1975. Es muy probable, por tanto, que se
escribriera hace 34 años en la ciudad de Barcelona, como también
consta manuscrita

TURKANA

sábado, 6 de junio de 2009

VITAMINAS Y MINERALES


Vitamina A

La vitamina A participa en el crecimiento y la diferenciación del tejido epitelial, y es una suposición razonable el que pueda prevenir y usarse en el tratamiento de varios trastornos cutáneos. Sin embargo, los resultados de los ensayos de vitamina A en acné y otras alteraciones de la piel no han aportado suficiente evidencia como para justificar su administración. El empleo en alteraciones de la piel de dosis farmacológicas de derivados de vitamina A (retinoides) no debe confundirse con el empleo de la vitamina A como suplemento.

Bajas ingestas tanto de vitamina A como de Beta-caroteno se han asociado con un mayor riesgo de padecer cáncer en varias partes del cuerpo, como estómago, mama y tracto respiratorio. Parece que hay una relación inversa entre los niveles de vitamina A y varios tipos de cáncere, pero las asociaciones no prueban la causalidad, y no existe por el momento suficiente evidencia para sugerir que grandes dosis de vitamina A o beta-caroteno previenen el cáncer.

Bitamina B6

Se han recomendado dosis altas de vitamina B6 para una serie de trastornos, incluidos el síndrome del túnel carpiano, malestar durante el embarazo y asma. Hace falta una mayor investigación para confirmar estos efectos. Una vez más, los resultados son controvertidos, pero la piridoxina parece que ayuda a algunas mujeres con el síndrome premenstrual.

Niacina

El término niacina incluye tanto a la nicotinamida como al ácido nicotínico. El ácido nicotínico está registrado en el Reino Unido como un fármaco que reduce los niveles de lípidos, pero no debe recomendarse como suplemento dietético para esta causa. La niacina fue la primera vitamina que emplearon los psiquiatras ortomoleculares para el tratamiento de la esquizofrenia, pero estos efectos beneficiosos no han sido confirmados en estudios experimentales.

Ácido Fólico

Bajos niveles de ácido fólico se asocian con defectos al nacimiento, por ejemplo espina bífida en bebés. Todas las mujeres que están embarazadas o que lo pretendan deberían tomar un suplemento de ácido fólico.

Vitamina C

Se ha proclamado que dosis elevadas de vitamina C tienen un efecto beneficioso en un número extraordinario de situaciones, tales como el resfriado común, heridas y cáncer. Aunque la vitamina C parece reducir la severidad de los síntomas del resfriado, esto no justifica su ingesta elevada.

Vitamina D

Se ha hecho poco publicidad sobre los beneficios de grandes dosis de vitamina D, excepto para el tratamiento de la deficiencia. La vitamina D juega un papel esencial en la regulación del calcio plasmático y en la mineralización ósea y se proclama como muy útil en la prevención y en el tratamiento de la osteoporosis.

Vitamina E

El papel principal de la vitamina E es como antioxidante, ayudando a los tejidos a protegerse frente al daño causado por los radicales libres. Los radicales libres pueden ser importantes en el desarrollo del cáncer y, como la vitamina E actúa como eliminador de radicales libres, se ha recomendado en la prevención del cáncer. Algunos estudios muestran que el riesgo relativo de desarrollar cáncer es mayor en aquellos individuos con un deficiente status en vitamina E. Pero en la actualidad no hay suficiente evidencia para recomendar grandes dosis de vitamina E en la prevención del cáncer.

Grandes dosis de vitamina E se han recomendado también en la enfermedad cardiovascular. Al igual que antes, no existe una evidencia clara que la vitamina E tenga efecto sobre la angina o que reduzca los niveles séricos de colesterol, pero puede tener un papel en la prevención de trombosis y también en la obstrucción intermitente.

Calcio

El empleo de suplementos de calcio en la prevención y tratamiento de la osteoporosis. También se ha proclamado que el calcio disminuye la presión sanguínea, pero no debe tomarse para esta circunstancia sin consultar al médico. Si el paciente está tomando fármacos antihipertensivos, el control de la presión sanguínea puede verse perjudicado por el uso de suplementos de calcio.

Magnesio

Los suplementos de magnesio se han promocionado para una serie de transtornos, tales como el síndrome premenstrual, dismenorrea, osteoporosis postmenopáusica y migraña. La mayoría de la evidencia proviene de ensayos mal realizados, porque el magnesio no parece ser muy útil como suplemento dietético. El magenesio por vía intravenosa puede reducir la mortalidad por infarto de miocardio agudo, pero no existe justificación para tomar magnesio por vía oral como suplemento dietético para prevenir los ataques al corazón.

Selenio

El selenio es un mineral antioxidante que actúa como eliminador de radicales libres. Al igual que las vitaminas A, C, E y el beta-caroteno, el selenio se ha recomendado en la prevención del cáncer. También se promociona para la prevención de la enfermedad coronaria y para retrasar el proceso de envejecimiento. No se ha probado ninguna de estas proclamas, pero actualmente se está investigando sobre los efectos de los nutriente antioxidantes.

Cinc

Los suplementos de cinc se han recomendado para el tratamiento y la prevención de resfriados y alteraciones de la piel, tales como el acné, eccema y psoriasis, pero la evidencia de un efecto beneficioso es poco convincente. Los pacientes con dificultades para la cicatrización de heridas pueden tener niveles bajos de cinc, y para estas personas puede ser útil tomar un suplemento.

TURKANA

jueves, 21 de mayo de 2009

RAZONES PARA VIVIR EN LA NOCHE DEL TAMARINDO


"...si al menos existiera una razón para vivir, se dijo. Una sola. Con una bastaría. ¿Acaso no podría encontrar una razón para seguir viviendo? Con una única bastaría. ¿Pero cuál?"...No sería ni dinero, lo tenía todo. Ni poder, el que deriva del dinero. Tampoco sexo, el que se compra con dinero. No sería amor. Se tiene o no se tiene. Y esto no depende del dinero, a menos que se autoengañe. Y el que se compra con dinero no es amor.
"...El miedo a morir, sí; ésa podía ser una excusa. Una excusa, pero no una razón. O la curiosidad por el futuro, siempre existe el deseo de saber lo que va a suceder, lo que ha de venir...Pero tampoco era una razón: todo lo que sabía del porvenir era tan oscuro como aterrador.

Una razón, sólo una razón...Necesitaba encontrarla para alejar aquel doloroso metal frío de su lengua, un órganos que se apartaba a su contacto con el instinto del caracol que se esconde en su concha al presentir el peligro.

Tenía que haber razones..., tenía que encontrar las suyas..., una razón al menos...

¿Pero cuál?

La vida. Sí, desde luego la vida no era sólo una razón: era una obligación...Porque tal vez fuera una mierda, pero al fin y al cabo era lo único que tenía. Esa podía ser una primera razón.

La vida y tal vez..., sí, algunas personas que había conocido...Había personas por las que se merecía vivir, a las que había valido la pena conocer...Había gente estupenda con la que se podía disfrutar de una buena compañía...¿Por qué no iba a encontrar más personas como ellos?

Pero también había emociones y deseos por los que la vida merecía vivirse...La propia Marcha Radetzky, desde luego, que convertía en una inundación de alegría universal la siempre nevada mañana vienesa. Aquella música y también el Adagio de Albinoni..., por supuesto. Y los girasoles que pintó Van Gogh...Y..., bueno, si continuaba pensándolo había un buen racimo de motivos para gozar y sentirse bien antes de que los huesos se volvieran al polvo; leer de nuevo a Dostoievsky, escuchar otra vez a Plácido Domingo, sentarse a contemplar un amanecer en el Mediterráneo, desayunar en el parisino Café de Flore, la pequeña Verónica...

Muchas cosas, sí, claro, repetía; muchas, por supuesto: la risa de un niño, dormir abrazado, el parque del Retiro la mañana de un lunes, oír llover desde la cama, el aroma de un horno de pan, sentir la mirada del deseo en la persona elegida, un nuevo y gran amor...

Caminó sin prisa por la Wipplingerstrasse hasta la Börseplatz. Tenía toda la vida por delante y haría todo aquello que alguna vez había deseado y nunca tuvo tiempo de hacer: aprender buceo en Dakar, un curso de piloto de helicópteros en Singapur, otro de repostería en un convento de San Millán... En la Börseplatz giró a la izquierda por la Rockhgasse y se adentró por la Helferstorferstrasse. Esgrima, surfing, paracaidismo...También se doctoraría en Economía en la Universidad de Cambridge, nunca tuvo ocasión ni calma para escribir una tesis doctoral...

La vida, después de todo, no era una cebolla, sino una rosa, y no se envolvía en capas que arrancar sino en pétalos que deshojar. Y al final de los pétalos, al final del aromático corazón de la corola deshojada, se encuentran los estambres y los pistilos formados por mil pequeños órganos productores de polen, innumerables granos de polen que son las minúsculas semillas que guardan una promesa cada una. La vida es una rosa que brota y se cubre de hermosos pétalos de color para encubrir la continuación de la vida. Continuar la vida. Y desde aquel momento la iba a vivir de verdad. Libre, sin temerla ni temerse a sí mismo. Sin miedos..."

Extractado de la novela La noche del Tamarindo

Autor: Atonio Gómez Rufo

TURKANA

sábado, 9 de mayo de 2009

DOS GARDENIAS


La noche es proclive a las confidencias, pocas palabras y muchas miradas enamoradas. La música de un bolero ondula, se derrama por la ventana y se hilvana entre las flores lobuladas del flamboyan. Colores naranja de mandarinas ideales y pétalos encendidos de rojo pasión tiemblan un momento por una brisa transparente surgida de un océano más antiguo que la vida. Un olor denso de trópico orgánico se pega a la piel y los tegumentos. La noche tropical respira como si fuera un inmenso animal en el momento justo de su procreación. No existe distancia infinita entre las estrellas y el mar oscuro. Los reflejos fragmentarios sobre las olas de la noche encendida de puntitos parpadeantes son las mismas estrellas. Nadan las estrellas en el abismal cuerpo de agua oscura que respira como la noche. Susurra la marea, dócil y cariñosa, en la arena de las playas con la cadencia del bolero.

Miradas entregadas, labios entreabiertos y sesgos de colores entre la menta y el cuchillo de los cristales. Ron, Sombra y luz, en un juego de océano y cielo, de agua y noche. El alma embalsada en los manglares de la melancolía. Y la piel tibia y abierta a la noche del trópico. Cinco dedos son diez, diez son veinte. Veinte bocas sedientas de sudores y flujos entre las flores naranjas y rojas del malinche. Una derrama en torrente de anhelos compartidos segregada por el tamarindo y el denso esperma vegetal de las magnolias. Palabras. Palabras a medias. Palabras no pronunciadas, palabras no pensadas. Palabras, palabras olvidadas antes de ser pronunciadas, olvidadas antes de ser pensadas. Pensamientos informulables, sentimientos. La música del corazón. Dos cerebros fosforescentes se encienden, éfimeros, en la noche densa. La brisa del océano, el suave viento de la noche del trópico aviva el fuego que crepita. En la noche tropical todo es rápido, la descomposición y la combustión. Palabras. Palabras encendidas, palabras a medias, palabras consentidas. Susurros, suaves besos y el bolero sigue hilvanando su música entre las flores sutiles y presumidas lamiendo como lenguas las henchidas ramas de la ceiba, otro cuerpo mitológico inflamado de trópico.

Bajo telas suaves dos pieles se buscan, como el mar y la noche, como dos lenguas parturientas de amor y deseo. Se buscan, huelen y palpan entre las sombras, y ¿para qué la luz?. La noche es infinita, como el bolero. Infinita, como las estrellas clavadas en el cielo. Como el océano que va y viene, y no pasa el tiempo. Solos tú y yo, prendidos en la noche bajo las estrellas.

TURKANA